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Troy Aikman compara la conmoción que sufrió en la final de la NFC en 1994 con la de Patrick Mahomes

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¿Quién diría que Troy Aikman y Patrick Mahomes tendrían en común una situación debido a una lesión?

Durante la semana pasada, hubo mucha incertidumbre en la NFL con el estado de Patrick Mahomes. El mariscal de los Chiefs tuvo que salir del juego de ronda divisional contra los Browns, esto debido a una lesión que ameritó su inclusión en el protocolo de conmociones cerebrales. Tras lograr la victoria ante Cleveland, Kansas City tenía una gran preocupación: ¿podría contar con su mariscal estrella para la final de conferencia ante Buffalo?

Sin embargo, Mahomes se recuperó a tiempo y salió del protocolo de conmoción cerebral el pasado viernes, lo cual dejó la vía libre para jugar la final de la Conferencia Americana. Eso sí, el joven quarterback no estaba al 100%, ya que también arrastraba molestias en un pie por el llamado “dedo de césped” o turf toe. No obstante, esto no le impidió liderar a los Chiefs para lograr la victoria 38 – 24 sobre los Bills, y así, ir al Super Bowl por segundo año consecutivo.

Esta no es la primera vez que un mariscal sufre una lesión seria y desafía los pronósticos para jugar un partido de gran importancia. De hecho, un caso muy recordado es el de Troy Aikman, legendario QB de los Cowboys y tres veces ganador del Super Bowl.

Aunque Aikman sufrió muchas conmociones cerebrales durante su carrera en la NFL, una de las más recordadas por todos (menos por Aikman) ocurrió el 23 de enero de 1994. El juego: la final de campeonato de la Conferencia Nacional entre los Cowboys y los 49ers.

Al comienzo del tercer cuarto, Troy Aikman sufrió una conmoción cerebral luego que su cabeza chocara contra la rodilla de Dennis Brown, ala defensiva de San Francisco. Aunque el golpe lo dejó muy aturdido, Aikman no salió inmediatamente del campo. De hecho, tomó un snap más en la serie ofensiva. No fue sino hasta que quedaban 5:40 del tercer cuarto que se fue al vestuario y fue sustituido por Bernie Kosar, el mariscal de respaldo.

Los Cowboys terminaron ganando el encuentro con marcador de 38 a 21. Sin embargo, había mucha preocupación en torno al estado del mariscal de cara al Super Bowl, donde se enfrentarían a Buffalo. Y no es para menos: el encuentro decisivo de la temporada era el domingo siguiente.

Las cosas eran diferentes en la NFL durante esos años. En aquel entonces no había una pausa de dos semanas entre las finales de conferencia y el Super Bowl. Además, las conmociones cerebrales no eran tratadas con la misma seriedad de ahora, que existe un protocolo especial. De hecho, esas lesiones eran consideradas como simples golpes, o que los jugadores solo quedaban aturdidos o mareados.

No obstante, la conmoción sufrida por Aikman en esa final de Conferencia fue seria. Así lo dejó ver esta semana en The Ticket, programa de la estación de radio KTCK 96.7 FM. “Esa fue la peor conmoción que tuve, en el tercer cuarto de ese juego. No tengo ningún recuerdo de haber jugado ese juego”, dijo el ex mariscal y ahora comentarista deportivo.

Incluso, el tres veces ganador del Super Bowl contó que vio una grabación del juego y no recuerda absolutamente nada de lo ocurrido ese día. “Fue una experiencia extraña. Los médicos me indicaron que era poco probable que pudiera recordar algo”, dijo Aikman.

Después de ese juego contra San Francisco, Aikman fue llevado al hospital para que se le hiciera una tomografía computarizada y pasara la noche bajo observación médica. El equipo tenía que viajar el día siguiente hacia Atlanta, sede del Super Bowl de 1994. Inesperadamente, el mariscal fue dado de alta ese lunes por la mañana y pudo viajar.

No obstante, Aikman aún tenía claros síntomas de no estar bien. De hecho, algunos cuentan que su mirada aún se veía perdida cuando llegó a Atlanta. “Quería llamar a alguien después de llegar del hospital, pero no podía recordar ningún número de teléfono. No podía recordar mi propio número de teléfono”, dijo Aikman en aquel entonces durante un encuentro con los medios de comunicación.

A pesar de todo, Troy Aikman pudo incorporarse a los entrenamientos del equipo ese miércoles, y finalmente, ser titular en el Super Bowl contra los Bills. ¿El resultado?  Victoria de Dallas por 30-13, y títulos consecutivos para los Cowboys. Aikman completó 19 pases de 27 intentos y lanzó para 207 yardas. Y aunque no hizo pases para touchdown, su desempeño no pareció afectado por la conmoción.

Viendo las cosas en retrospectiva, Aikman sabe que las cosas habrían sido diferentes con los protocolos actuales. Hoy en día, un jugador que sufre una conmoción cerebral está fuera de acción al menos por dos semanas, y es casi imposible que esté apto para jugar en una semana o menos. Así pudimos verlo esta temporada en Dallas con las conmociones que sufrieron Andy Dalton y Zack Martin.

Entonces, ¿cómo pudo estar listo Patrick Mahomes para la final de la Conferencia Americana? Primero que nada, Mahomes no sufrió una conmoción como tal sino una lesión en un nervio del cuello que igual le causó mareos y síntomas similares. De hecho, este tipo de lesiones también requieren ser tratadas bajo el protocolo de conmoción cerebral de la NFL. Por ello, el mariscal de Kansas City pudo salir del mencionado protocolo a tiempo.

No cabe duda que las conmociones cerebrales y lesiones afines son muy delicadas. Sin embargo, y aunque haya protocolos estrictos al respecto hoy en día, hay algo que no cambia con el paso de los años: los mariscales siempre tendrán el ímpetu de querer jugar y llevar a su equipo a la victoria siempre y cuando su estado físico se lo permita. Así pasó con Troy Aikman en 1994, y así pasó con Mahomes este domingo.