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McCarthy revela la verdadera lesión de Ezekiel Elliott. ¿Por qué no descansó?

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(Photo by Mitchell Leff/Getty Images)

La eliminación de los Cowboys en la ronda de comodines de los playoffs levantó una gran ola de críticas hacia el cuerpo técnico y algunos jugadores. Uno de ellos es el corredor Ezekiel Elliott, quien ciertamente no tuvo una buena campaña debido a una supuesta molestia en la rodilla que viene arrastrando hace meses. Sin embargo, nuevos detalles se han revelado en las últimas horas.

Tras la derrota contra los 49ers el domingo, el mismo Elliott reveló a la prensa que viene arrastrando una rotura parcial del ligamento cruzado posterior de la rodilla. Esto contradice las palabras del mismo corredor semanas atrás, quien dijo que se trataba de una contusión ósea que le venía afectando desde la semana 4. Sin embargo, esta parece ser la verdadera lesión que está padeciendo desde entonces.

Esto fue confirmado este miércoles por el entrenador en jefe Mike McCarthy. Durante una rueda de prensa, McCarthy indicó que la lesión de Elliott no requerirá cirugía y que puede sanar con descanso adecuado. Por ello, el head coach confía en que Zeke podrá estar al 100% para la próxima temporada

¿Por qué Elliott no descansó durante la temporada?

Estas revelaciones despertaron una nueva ola de críticas hacia la dirigencia, el cuerpo técnico y hacia Elliott. Y, por supuesto, se abren muchas preguntas al respecto.

Primero que nada: ¿por qué Ezekiel Elliott no descansó durante la temporada? Si se trataba de una lesión que al parecer solo necesitaba reposo para sanar, lo ideal era sentar a Zeke y darle mayor peso ofensivo a Tony Pollard, quien claramente estaba en mejores condiciones físicas. Pero a sabiendas de esto Elliott tuvo mayores snaps ofensivos. Incluso el pasado domingo, donde Pollard solo tocó el balón en cuatro ocasiones.

En segundo lugar, ¿por qué no se dijo la verdad sobre la lesión desde un principio? Aunque Elliott arrastraba esa molestia desde la semana 4 (comienzos de octubre), no fue sino hasta diciembre que dijo que se trataba de una contusión ósea. Días después, una resonancia magnética descartó esa molestia. Y lo último que se sabía es que el corredor jugaría el tramo final de la temporada con una rodillera para darle más estabilidad.

Aparte, ¿por qué el equipo y el cuerpo técnico mantuvieron el silencio y dejaron jugar a Elliott?

Todo parecía bien en teoría en las últimas semanas. Mike McCarthy decía en rueda de prensa que Zeke estaba en mejores condiciones, cosa que el mismo corredor afirmaba. Aparte, los reportes de prácticas de las últimas semanas indicaban que Elliott participaba por completo en los entrenamientos y sin presentar molestias. Incluso, no apareció en los reportes previos al juego contra los 49ers, cosa que no sucedía desde hace varias semanas.

Por supuesto, los números de Elliott durante la temporada muestran claramente como su producción ofensiva se vio afectada por la lesión. Aunque el corredor supuestamente sufrió esa lesión en la semana 4 contra los Panthers, tuvo más acarreos contra los Giants en el siguiente juego. De hecho, en ese encuentro fue donde Elliott tuvo mayor participación ofensiva en la campaña regular, con 21 snaps ofensivos en total.

Entonces, si Elliott ya estaba lesionando en la semana 5, ¿por qué jugó en esa ocasión?

Vale señalar que el bajón en la producción ofensiva de Ezekiel Elliott no se notó sino desde la semana 8. Desde allí y hasta el final de la temporada, el corredor tuvo siete juegos donde estuvo por debajo de las 50 yardas por tierra. Su mejor registro en ese lapso fue justo en la semana 18 contra los Eagles, logrando 87 yardas. Y esto, como se notó ese día, fue con la pura intención de Elliott de superar las 1.000 yardas por tierra en la temporada.

Con esos números, no se explica por qué Elliott siguió teniendo mayor carga en el juego por tierra de Dallas que Tony Pollard. En más de una ocasión, Pollard ha demostrado ser mucho más explosivo que Zeke. Para muestra tenemos sus actuaciones en la semana 12 (devolución de patada de 100 yardas para touchdown) y la semana 13 (acarreo de 58 yardas para touchdown).

Teniendo en cuenta todo esto, ¿por qué Elliott jugó de todos modos? Hay quienes señalan que pudo existir presión interna de parte de la dirigencia para que Zeke jugara igual. Y si bien esto no tiene ningún sentido, recordemos que no ha existido transparencia alguna en torno a la lesión del jugador.

Esto, por supuesto, pone en entredicho la credibilidad del cuerpo técnico de los Cowboys y de sus jugadores. Así como se ocultó la lesión de Ezekiel Elliott y se insistió en jugar con él, aunque afectara el juego por tierra, ¿qué más pueden estar ocultando los Cowboys?

Pensando en esa pregunta, todas las señales apuntan hacia Dak Prescott. Recordemos que el mariscal tuvo un buen desempeño al comienzo de la campaña. Sin embargo, su rendimiento decayó tras una lesión de pantorrilla que sufrió en la semana 6 contra los Patriots. Ahora queda la duda: ¿los Cowboys también ocultaron algo sobre el estado físico de Dak Prescott durante esta campaña?

De cualquier manera, este manejo de la lesión de Ezekiel Elliott pone en entredicho la labor de Mike McCarthy como entrenador en jefe de Dallas. Esto parece ser la guinda a una temporada marcada por malas decisiones, mal manejo del reloj y estrategias criticables. Aspectos todos que, recordemos, se vieron en la derrota del domingo ante los 49ers. Ahora se espera que el equipo vaquero corrija todos estos fallos de cara a la próxima campaña, pero los antecedentes no invitan al optimismo.