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Los Cowboys volvieron al triunfo: 27-17 frente a los Saints como visitantes

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La actuación no fue extraordinaria como había sucedido por ejemplo ante los Falcons o los Eagles. Sobre todo teniendo en cuenta que el rival de este jueves por la noche llegaba con muchas lesiones en piezas irremplazables. Aunque lo importante era conseguir una victoria como sea para cortar con la racha de tres caídas en cuatro juegos.

No fue un rendimiento vistoso, pero la seguidilla de tres duelos en 12 días ahora sí finalizó. Una cuestión que se notó bastante en las derrotas recientes fue la ausencia de play-makers. Sea por lesión, coronavirus o conmoción, el elenco ofensivo no estuvo completo casi nunca. Por suerte para el equipo lograron reunirlos para este TNF.

Lo cierto es que el ataque no funcionó tan bien o con consistencia. Las jugadas grandes fueron en realidad la diferencia. Esas acciones individuales aportaron la chispa justa para obtener el triunfo. La primera participación insoslayable fue la de Amari Cooper. Al no estar al 100% era lógico que sea utilizado principalmente en terceras oportunidades y la zona de gol.

Cooper fue esencial para desatar un encuentro que inició muy complicado. Era 3ra y 7 cuando Dak Prescott aprovechó una ruta perfecta del receptor abierto para completar un envío de 41 yardas. Poco más tarde llegaría la aparición del otro retorno. Un pase hacia atrás a CeeDee Lamb se convirtió en un avance de 33 yardas después de la recepción.

Esa combinación dejó el balón en la yarda 1. Lo que seguiría es una atrapada anotadora de Michael Gallup. Sin embargo, describirla de esa manera no hace justicia a la dificultad que tuvo. Gallup recibió el ovoide en una esquina donde casi no había espacio para aterrizar como si fuera sencillo.

Aunque New Orleans respondería de inmediato. La cobertura por hombre es algo que no le funcionó para nada a Dallas en sus dos juegos recientes, pero lo volvieron a intentar. Desafortunadamente esa fue una razón relevante en el touchdown de 24 yardas por aire que igualó el marcador de forma parcial.

Antes de pasar a la explosión de intercambios que fue el último cuarto ocurrió una jugada decisiva. Era evidente que la vía terrestre no iba a funcionar por la calidad del rival en esa área. De hecho no lo hizo en toda la noche. Salvo por una vez en particular donde un jugador dio otra prueba de su potencial.

La semana pasada una anotación de 100 yardas en una devolución de patada sirvió para ver la velocidad de Tony Pollard. Esta vez fue protagonista a través de un acarreo que estaba destinado a perder territorio. Un tackle esquivado pasó a ser un touchdown fantástico de 58 yardas. Más allá de la locura que sucedería a continuación, ese golpe sería el de knockout.

Del otro lado del balón se vio una revitalización. A pesar de que Dan Quinn debió realizar las tareas de head coach, la unidad no se vio afectada en absoluto. Es cierto que le costó descifrar los avances terrestres del quarterback Taysom Hill, pero cuando se vio obligado a lanzar lo pagó demasiado caro.

En total serían cuatro las intercepciones que consiguió la defensiva. Ninguna fue más importante que la de Jayron Kearse. Allí los Saints tenían asegurado al menos un gol de campo llegando a la pausa de dos minutos de la mitad inicial. Eso podría haber implicado una igualdad en diez. Sin embargo, el safety logró un pick con un vuelo brillante.

Las otras tres llegarían por la desesperación de New Orleans por acercarse. Una intercepción de Prescott los había dejado en una buena posición, pero la unidad de Quinn dijo presente. Una gran presión de Jourdan Lewis desestabilizó el brazo de Hill para que el ovoide cayera en las manos de Damontae Kazee.

El siguiente en obtener su regalo no sería otro que Trevon Diggs. Aunque la jugada más curiosa la realizó un tackle defensivo. Una correcta lectura de Carlos Watkins le permitió tomar el ovoide en un turnover adicional. Lo mejor fue que el DT lo devolvió con una rapidez admirable 29 yardas hasta las diagonales.

Dallas debía salir victorioso por los medios que fueran necesarios. Si bien el cuarto final se vio una superioridad marcada, el dominio en el desarrollo no fue tan pronunciado Sin embargo, ahora será tiempo para repensar lo sucedido en este trayecto. Con varios días por delante debería ser suficiente para regresar a la versión anterior de la ofensiva.

2 COMENTARIOS

  1. Y de nuevo la defensa, verdad Daniel? Que gran trabajo de Quinn y la defensa de nuevo cargaron el partido, ya que, como no es raro la ofensiva no sabe responder (ni si quiera pueden quemar tiempo para ganar partidos jaja…) vamos solo Pollard, Lamb y Cooper son a los que defiendo, no entiendo porque Moore manda jugadas como si Pollard fuera corredor de poder, tiene pitch’s, counters laterales y draws para aprovechar su velocidad… así fue que logró el TD en fin, piedras Prescott de nuevo sin precisión en la mayoría de juego y luego con Moore mandándole jugadas con pases casi siempre largos cuando le mandaban carga, es imposible con ese par; de verdad espero Moore mejore en su esquema… da vergüenza como expone a Prescott y lo repetitivas que son sus jugadas, quiere siempre enormes ganancias en lugar de irse a lo básico… el claro ejemplo es que en todos los partidos pasados en lugar de buscar un primero y gol, siempre quieren mandar pases medios o largos para un TD… lo malo es que vamos contra Washington, si la ofensiva no reacciona posiblemente dure poco la alegría, veremos qué pasa y qué cambios hacen.

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