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La lesión de Amari Cooper

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Una de las preocupaciones del campamento de entrenamiento de los Cowboys en Oxnard, California, fueron las lesiones. Las principales dudas estaban en cómo iban a llegar a la semana 1 en caso de hacerlo DeMarcus Lawrence y Byron Jones. Luego surgió la noticia de la fractura de Robert Quinn en su mano izquierda, estuvo con molestias en la espalda Zack Martin y la lista podría seguir. Sobre el estado físico de Amari Cooper también hubo preocupación.

Cooper entrenó con los Cowboys por última vez el 3 de agosto. Durante los primeros días de ausencia, desde Dallas indicaban que era un golpe en uno de sus talones y que por eso se lo dejaba descansar. Con el correr del campamento se decía que estaba mejorando, pero aún así no entrenaba con todos sus compañeros. Incluso, el receptor abierto no fue parte de ninguno de los dos duelos de pretemporada jugados hasta el momento, ante San Francisco 49ers y Los Angeles Rams.

Según las informaciones brindadas por la franquicia, era una de esas lesiones cuyas recuperaciones son catalogadas como día a día. Sin embargo, el propio Cooper se encargó de confirmar que lo que tiene en realidad es una fascitis plantar en el pie izquierdo. Esto no es tan grave, pero al ser en la planta del pie no permite una vuelta sencilla a las prácticas porque no se puede pisar con total comodidad. Es un dolor en el talón o en la parte media de la planta del pie que puede también contar con una inflamación. Generalmente se puede volver a jugar con normalidad mediante kinesiología y el uso recomendado de plantillas específicas que ayuden a distribuir las tensiones.

Esta complicación no es algo nuevo para Cooper, quien contó que la tuvo cuando estaba en su año de sophomore en Alabama y que desde ahí le molestó en algunas ocasiones. Una de ellas fue en su temporada de novato con los Oakland Raiders. En ese 2015 tuvo 72 recepciones, 1.070 yardas y seis anotaciones como selección de primera ronda.

“No me preocupa en absoluto porque sé que, si persiste, no importa. Tuve 1.000 yardas con fascitis plantar. No estoy realmente preocupado. Jugué con muchas lesiones en los pies, esguince de tobillo, todas esas cosas. Soy bastante bueno jugando así”, explicó el WR.