Inicio Noticias Evaluando la temporada 2021 de los Cowboys: staff de entrenadores

Evaluando la temporada 2021 de los Cowboys: staff de entrenadores

1766
0

El año calendario inició de manera muy desafortunada para los fanáticos. Se esperaba desde el campamento de entrenamiento una buena producción del equipo tras una temporada para el olvido. La lesión de Dak Prescott había descarrilado todos los planes en la semana 5 en 2020. Sin embargo, el regreso del quarterback hacía creer en la posibilidad de un desenlace favorable. Eso quedaría descartado tan temprano como la ronda de comodines.

Varios días transcurrieron desde la caída en casa frente a los 49ers que le puso el punto final a esas ilusiones. Las equivocaciones para llegar a esa decepcionante eliminación fueron muchas. Tantas como los responsables de que no se hayan cumplido las exigentes expectativas que el roster había generado. Teniendo en cuenta que dentro de poco será momento de mirar hacia adelante, aún queda algo de espacio para calificar las actuaciones de cada protagonista.

Hoy: staff de entrenadores.

Kellen Moore, coordinador ofensivo: C

La tarea de Moore indudablemente fue de mayor a menor. Una primera mitad de temporada brillante de la unidad hacía soñar en grande a los fanáticos. Varias selecciones de jugada magistrales colocaron al coordinador ofensivo en la vidriera de futuros head coach. Sin embargo, se sabe que en la NFL las semanas iniciales son de estudio para todos.

Por ese motivo son esenciales aquellos que pueden adaptarse cuando las defensivas comienzan a hacer ajustes en el medio de la competencia. Es difícil explicar la notoria baja en el rendimiento de la ofensiva desde la bye week en adelante. Esa cuestión hace ver entonces que en la mayor parte del tiempo se vieron inconvenientes.

Lógicamente no se puede cargar todo en el coordinador porque son los jugadores quienes deben ejecutar de manera correcta. Aunque hay una crítica evidente para hacer sobre su trabajo que va más allá del flojo nivel de Dak Prescott en el final. Una utilización equivocada del personal disponible es una incógnita sin respuesta.

El poco protagonismo que tuvo Tony Pollard a pesar de demostrar su explosividad en cada snap es algo llamativo. Que los Cowboys hayan sido eliminados con CeeDee Lamb recibiendo el balón una sola vez es inaceptable. Allí sí la culpa es de él por no encontrar la forma de darle el ovoide a su play-maker.

Un ejemplo que debe copiar es el de los 49ers con Deebo Samuel. No es necesario que Lamb tenga acarreos diseñados por el centro, pero Kyle Shanahan busca en todo momento cómo conseguirle oportunidades a su mejor arma. La ofensiva finalizó como la número 1 en yardas y en puntos, pero eso tuvo mucho que ver con la división en la que compite.

Dan Quinn, coordinador defensivo: A+

Una calificación muy sencilla de colocar para cualquiera que haya visto a Dallas en las últimas dos temporadas. El contraste entre ambas producciones es tan dispar que hasta no suena real. Cualquiera que creyera en septiembre que eso era posible seguramente hubiera sido catalogado como un loco o un extremo optimista.

En las estadísticas quizás no fue tan bueno el desempeño. Finalizaron en el puesto 20 permitiendo 5.5 yardas por jugada y en la colocación 19 concediendo 351 por juego. Sin embargo, ahí no está lo más importante. El detalle que convirtió en temible a la unidad es la increíble capacidad de generar intercambios de balón.

Los Cowboys lideraron la liga con 34. Esa cifra está dividida en ocho fumbles y otro rubro en el comandaron con 26 intercepciones. El aporte destacado de Quinn fue darle una identidad al equipo de ese lado del balón. La manera de competir, de pelear cada snap y de ser agresivos al ir por el ovoide cambió por completo la mentalidad de la defensiva.

El mérito extra que puede darle frutos a la franquicia incluso si es contratado por otro equipo es su labor con Micah Parsons. La proyección del linebacker posiblemente iba a ser interesante en cualquier lugar. Sin embargo, Quinn le dio las herramientas necesarias para que sea algo superior a un sólido novato. Con otro entrenador su habilidad quizás hubiera sido desperdiciada.

John Fassel, coordinador de equipos especiales: B

Lo ocurrido el año anterior fue un verdadero desastre. El desorden constante que se vio tanto en el terreno como en la banca perjudicó mucho a un roster que tenía problemas. Gran parte de esa inexplicable toma de decisiones lo tuvo a Fassel en el ojo de la tormenta. Los mal ejecutados fake punts frente a los Falcons o el fatídico intento en cuarta oportunidad ante el Football Team en el Thanksgiving Day lo dejaron en la cuerda floja.

Aunque en esta temporada ciertamente se redimió con una buena producción. Sí, es cierto que Greg Zuerlein forma parte de los equipos especiales. En ese sentido debería restarse algo de su calificación. Pero la producción del pateador es algo muy individual. Sus errores no llegaron por una falla del esquema o falta de comunicación. Sería injusto cargar esos goles de campo o puntos extra desviados por completo en el coordinador.

El gran acierto fue en el sector de los despejes. Apostar por Bryan Anger resultó en un excelente resultado. Anger no fue únicamente el líder en yardas netas por punt con 44.6, sino que hasta fue convocado al Pro Bowl. A su vez lo seleccionaron como second team All-Pro. Eso significó una mejoría notoria sobre lo hecho por Chris Jones tiempo atrás.

Del otro segmento de las patadas se vio un impacto también muy bueno. Los Cowboys fueron por ejemplo el único conjunto que logró tres bloqueos. El tema del kicker es algo que debe ser arreglado firmando al menos a alguien para competir con Zuerlein en el próximo campamento de entrenamiento para evitar sobresaltos.