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Evaluando la temporada 2021 de los Cowboys: linebackers

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El año calendario inició de manera muy desafortunada para los fanáticos. Se esperaba desde el campamento de entrenamiento una buena producción del equipo tras una temporada para el olvido. La lesión de Dak Prescott había descarrilado todos los planes en la semana 5 en 2020. Sin embargo, el regreso del quarterback hacía creer en la posibilidad de un desenlace favorable. Eso quedaría descartado tan temprano como la ronda de comodines.

Bastante tiempo transcurrió desde la caída en casa frente a los 49ers que le puso el punto final a esas ilusiones. Las equivocaciones para llegar a esa decepcionante eliminación fueron muchas. Tantas como los responsables de que no se hayan cumplido las exigentes expectativas que el roster había generado. Teniendo en cuenta que ya es momento de mirar hacia adelante, aún queda algo de espacio para calificar las actuaciones de cada protagonista.

Hoy: linebackers.

Linebackers: A-

Las calificación tiene que ver con cada grupo posicional. Quizás una nota algo inferior como una B+ podría haber sido más adecuada promediando todo ese área. Sin embargo, la influencia de Micah Parsons en el giro que dio la defensiva es tan importante que eleva la evaluación. El novato no fue únicamente el mejor de la unidad, sino el jugador más destacado de todo el roster por una distancia bastante clara.

En lo individual no hay ninguna duda de que hubiera obtenido otra. En esa dirección no bajaría del A+. Tanto él como Dan Quinn fueron los artífices de una modificación rotunda en apenas una temporada. Un crédito extra debe ir también hacia el esquinero Trevon Diggs. Pero regresando al linebacker alcanza con tener en cuenta que sus números desafiaron algunas marcas históricas de la NFL para un rookie.

Las estadísticas frías son completamente dominantes. En capturas concluyó sexto con 13 a pesar de que dividió snaps entre MLB y ala defensiva por momentos. Si hubiera sido utilizado de manera exclusiva en la línea de scrimmage seguramente hubiera logrado una mayor cantidad. Lo conseguido no deja de ser un registro imponente.

Aunque al complementar ese rubro con otros relevantes su producción se convierte en elite. Desde que fue drafteado se supo que el motivo principal era su capacidad para presionar al quarterback. Eso se vio en los 30 QB hits que totalizó para finalizar cuarto. Los tres que están por encima suyo son tres pass rushers de excelencia como T.J. Watt, Myles Garrett y Nick Bosa.

Su habilidad para irrumpir en los planes ofensivos se vio además en el defensiva terrestre. Con los 20 tackle-for-loss que realizó fue superado apenas por los 21 de Watt y Bosa. Vale la pena repetir que ni siquiera pasó la totalidad de sus jugadas presionando. Por ese motivo tuvo un promedio de 20-30 tackles más que esos edge tan valiosos.

Los reconocimientos pueden no ser tan descriptivos en algunas instancias. El Pro Bowl por ejemplo se transformó en un concurso de popularidad. Sin embargo, ser mencionado en el first team All-Pro es algo muy prestigioso porque indica que fuiste el mejor de tu puesto en toda la NFL. El egresado de Penn State fue el más elegido obteniendo 46 votos sobre 50 posibles.

Otra distinción que recibió fue la del novato defensivo del año. El rendimiento de Parsons fue tan evidente que ese premio resultó ser el único otorgado de manera unánime. Si bien estuvo muy lejos de Watt para Defensive Player of The Year, terminó segundo por sobre el tres veces ganador Aaron Donald.

El resto de los linebackers tuvo contribuciones silenciosas. No fueron tan influyentes con acciones de impacto de ese tipo, aunque dieron cierta solidez y profundidad. Leighton Vander Esch finalizó tercero en tackles, pero lo sorpresivo para bien es que completó 17 juegos. Si bien es una pieza confiable en la rotación, ese hueco podría ser mejorado.

La presencia de Keanu Neal fue algo deslucida. Neal firmó en la agencia libre un contrato de una temporada por cuatro millones para moverse a tiempo completo de safety a LB. Perdió algo de terreno por alguna lesión tras un buen inicio. Una cuestión que quedó lejana en el calendario es que Jaylon Smith debió ser cortado por su mal nivel constante.

¿Es una necesidad en la agencia libre o el draft?

Sí. Una razón por la que Parsons fue tan influyente para los Cowboys es la variedad de alineamientos en los que compitió. Para que continúe siendo una pieza de ajedrez que las ofensivas deben adivinar desde dónde atacará se requiere de linebackers consistentes en la tradicional ubicación. Por ahora el otro integrante bajo contrato que completa ese sector es el pick de cuarta ronda en el draft 2021 Jabril Cox.

¿Quiénes podrían irse de la franquicia?

Dallas está obligado a incorporar linebackers porque los veteranos del depth chart finalizan sus vínculos en marzo. Vander Esch a fin de cuentas se convertirá en agente libre sin restricciones luego de que la opción de quinto año fuera descartada. El precio aún está por verse al depender de la demanda que tenga, pero su contribución no amerita una gran inversión.

Neal es otro experimentado que podrá elegir su camino cuando inicie la nueva temporada. Los 4M destinados hacia él no se repetirán al haber otras necesidades o alternativas más importantes. Los elementos restantes son contribuyentes en equipos especiales como Francis Bernard y Luke Gifford, por lo que no serían pérdidas irremplazables.