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¿Deberían preocuparse los Cowboys por el rendimiento de Zeke Elliott en 2020?

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Entre tantos problemas que tuvo la temporada vaquera de 2020, sin lugar a dudas otro de los grandes señalados del bajo rendimiento fue Zeke Elliott. Del corredor se esperaban muchas cosas, sobre todo que liderara el juego por tierra de los Cowboys y los llevara al anhelado Super Bowl. En el medio de un montón de lesiones y malas situaciones, nada de esto sucedió. No obstante, el problema de la producción de Elliott no es solamente de su parte. Hay varios factores externos que llevaron a esta conclusión.

Primero que nada, hay que ver que Zeke tan solo logró 979 yardas en 244 acarreos. Tan solo promediando un total de 4,0 yardas por intento. Este ha sido su peor promedio en producción desde que entró a la NFL en 2016. Y ciertamente, preocupa mucho y se espera que algo así no se repita en los años que están por venir.

Sin embargo, hay dos razones de peso por las que el corredor no manejó los altos niveles de producción que ha tenido en años anteriores. El primero de ellos tiene que ver con la línea ofensiva. Elliott no contó con ninguno de sus tackleadores ofensivos titulares durante la mayoría de la temporada. Inclusive, perdió a Zack Martin en algunos encuentros. Dependiendo solamente de algunos reemplazos que en algunas situaciones no dieron la talla. Para un corredor que requiere que su línea ofensiva le abra espacios para ganar yardas por tierra, esto fue un duro golpe.

Por otro lado, perder a Dak Prescott en la semana 5 fue otra situación que no tuvo vuelta atrás. El Mariscal de franquicia de los Cowboys es un jugador mucho más preparado para llevar a cabo el juego de Elliott, inclusive en las jugadas de pase. Caso muy distinto al de Andy Dalton, Garrett Gilbert o Ben DiNucci. En este aspecto en particular, no hay ningún tipo de comparación.

Ahora bien, no todo pueden ser excusas para el corredor estrella de los Cowboys. Manejó un récord sumamente negativo de seis balones sueltos forzados, siendo el líder entre los corredores con esta estadística. De estos seis, cinco lo recuperaron los rivales, en encuentros en donde el equipo sufrió para ganar o recibieron derrotas bochornosas. Como son los casos puntuales de los Atlanta Falcons en la semana 2 y los Cleveland Browns en la semana 4.

Estos problemas en la protección del balón claramente no favorecen a Elliott. A través de 105.3 The Fan, el antiguo corredor de los Giants Tiki Barber dio sus opiniones al respecto a principios de febrero, tomando en cuenta que durante varias temporadas en su carrera tuvo que lidiar con el mismo problema. “Da la impresión que se trata de desesperación”, afirmó Barber. “Se trata de volver al éxito que tuvo temprano en su carrera. Fue enorme, lideró la liga en yardas por acarreos. Creo que quiere que suceda, pero su línea ofensiva se ha deteriorado, ya no es tan potente como solía serlo”.

“Muchos fumbles ocurren cuando estás en una situación en la que quieres obtener media yarda o una yarda completa, para poder estar más cerca de la primera oportunidad o poder alcanzarla”, continuó Barber. “Pero lo que pasa es que el balón queda expuesto completamente. Y si no tienes las manos gigantes como era el caso de Walter Peyton, vas a soltarlo. Así que se trata de volver a fundamentos básicos. Caer con el balón en tu pecho, usando las piernas para ganar esa yarda extra en vez de los brazos”.

Otro aspecto sumamente importante de la situación de Elliott es su contrato. Tras firmar en 2019 un contrato de seis años por 90 millones de dólares, ciertamente esta es la razón de peso para criticar su rendimiento. Ya que hablamos de un corredor con el salario de uno de los mejores, que lamentablemente no lo ha sido en la actualidad. Apenas está por detrás de Christian McCaffrey de los Carolina Panthers. Y como se puede ver, estas situaciones son relativas, ya que McCaffrey se perdió buena parte de la campaña 2020 por las lesiones. Tan solo sumando tres encuentros y 225 yardas por tierra.

Entrando más en detalles con esta extensión, es que Elliott a pesar de haber firmado en 2019, aún contaba con dos años en su contrato de novato. Por lo tanto, apenas ahora es que se verá el pago del mismo. Así que la organización tendría que lidiar con él por al menos seis años más.

De cualquier manera, podríamos hablar de otros posibles escenarios en donde se decida salir del jugador ya sea cortándolo o por medio de canje. La primera opción es imposible, ya que los Cowboys tendrían que pagar 24,5 millones de dólares en dinero muerto. Así que esta opción queda plenamente descartada. Una movida de esta magnitud como mínimo solo podría hacerse para 2023.

Canjearlo por otro lado, podría golpear el tope salarial por al menos 15 millones de dólares. Además, el retorno podría no ser tan favorable tomando en cuenta el contrato de Elliott y su gran baja en la producción. Inclusive cortándolo después del primero de junio golpearía fuertemente las finanzas de los Cowboys. Teniendo que cargar con al menos diez millones de dólares anuales por los próximos dos años.

Viéndolo desde el lado amable, Elliott no ha dejado de producir para los Cowboys. El gran detalle fue el desastre de campaña en 2020 y el gran apartado de lesiones con el que contó la franquicia. Incluyendo el mismo Elliott, quien por primera vez en su carrera profesional, se perdió un encuentro por lesión ante los 49ers.

Con todas estas razones de peso, queda claro que Elliott no se irá a ninguna parte. Igualmente, se cree que para la próxima campaña debería volver a los números de sus años anteriores. Por supuesto, para que esto ocurra tiene que haber un mejor plan de juego y un roster más adecuado en posiciones específicas. Todo esto para estar preparados por si vuelven nuevamente los fantasmas de las lesiones.

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